César Gelabert deslumbra con la Sub-17 finalista del Mundial

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Lleva el 18 a la espalda, no jugó ni un minuto en el debut de España Sub-17 en el Mundial de la categoría y nadie se explica por qué, igual que nadie se explica que Miguel Baeza se haya quedado en Valdebebas y no esté en la India. Pero da igual. César Gelabert, el maravilloso zurdito del Juvenil A de Guti, forzó un penalti y dio una asistencia de escándalo en el triunfo de España Sub17 ante Mali en las semifinales de la Copa del Mundo de la India y metió de cabeza a la Microminirrojita, que dirían los repipis, en la final del torneo.

Gelabert, un auténtico espectáculo ante Mali en esas semifinales, ya realizó un partido más que notable ante Níger y marcó un gol y dio una asistencia ante Corea del Norte, todo en la fase de grupos del torneo. Su capacidad para dotar de verticalidad a cada jugada es exhuberante: si se nota en el Juvenil A del Real Madrid, un equipo Sub-19, cómo no se va a notar cuando el palentino, que lleva embobando a Valdebebas desde que ingresó en el Cadete A, se mide a futbolistas de su edad.

La lástima es que no le acompañe su mejor socio, un Miguel Baeza que es la gran atracción no sólo del Juvenil A de Guti, sino de toda la cantera madridista. Un jugador que inexplicablemente tiene que ver el Mundial Sub-17 desde casa. Para jolgorio de Guti, claro, porque tiene en el cordobés su arma más infalible. Ellos dos, junto con los otros cuatro mundialistas del Madrid (el zaguero Víctor Chust, el medio Moha Moukhliss, el extremo Antonio Blanco y el delantero Pedro Ruiz), son los garantes del buen fútbol que se despliega cada fin de semana en Valdebebas.

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Yo vi jugar a Del Bosque, así que llevo unos cuantos años yendo al Bernabéu. Socio desde 1986, mis recuerdos van ligados al Madrid del Di Stéfano entrenador, el de los cinco subcampeonatos, que me forjó en madridismo ante los malos tiempos, y al de la Quinta del Buitre, la poesía y las pelotas hechas fútbol. Desde 1996 dando la barrila en esto del periodismo deportivo, aunque hace años que es mi hobbie y no mi profesión.