GIR 2 – 1 RM: El Madrid se independiza de la Liga

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La Liga es ya cualquier cosa, lo que ustedes quieran, salvo un objetivo real. El Madrid decidió, en Girona, independizarse de esta competición. A ocho puntos del líder cuando acaba octubre, el título es ya una quimera. Toca centrarse en otros objetivos, porque aunque quede mucho, visto lo visto hasta ahora, con la guinda envenenada del esperpento vivido en Montilivi, poco queda que hacer.

Al Madrid le salió un partido lamentable en Montilivi. Absolutamente lamentable. Salvo algunos chispazos de Isco, un poco (demasiado poco) de la ambición de Cristiano y la anticipación defensiva de Varane y absolutamente nada más. Una planicie de juego y de ideas absolutamente alarmante. El centro del campo no está, la defensa es incapaz de sacar el balón jugado y como lo que se hace se hace andando, a una velocidad que superaría una jubilada con las bolsas de la compra a cuestas, el equipo, el actual doble campeón de Europa, se hace extraordinariamente complicado de ver. Es imposible que el fútbol de este equipo enamore a nadie. Bueno, sí: a sus rivales.

El Girona, como cualquier equipo que se enfrenta al Madrid, opuso ante los blancos orden táctico, compañerismo y sacrificio, mucho sacrificio, hasta la última gota de sudor de sacrificio. Los cinco defensas, como ya ha sucedido en numerosas ocasiones, se le atragantaron al Madrid como un polvorón sin algo líquido para empujarlo hacia abajo. Al menos a los de Zidane les quedaron los postes, porque la madera le salvó en dos ocasiones del gol del Girona en la primera parte. En una de ellas, además, en la jugada de vuelta, Isco hizo el 0-1 tras un pésimo despeje de Bono a remate de Cristiano. Pero lo que parecía ser el fin de la resistencia del Girona, y era el minuto 12, no fue absolutamente nada.

Porque el Madrid anduvo desastroso. Casemiro no dio una a derechas y Kroos y Modric no le ayudaron en nada: el alemán y el croata fueron dos almas en pena, dos cucharas, porque ni pincharon ni cortaron. Con Marcelo desubicadísimo y Ramos perdiendo la posición con facilidad, el 0-1 parecía hasta un premio excesivo camino del descanso. Y así fue. Porque el Girona no se rindió y el Madrid, que ya estaba independizado del partido desde sus inicios, decidió independizarse también de la Liga.

Bien es cierto que ayudado por dos errores arbitrales, una mano bajo palos y tras un rebote de un defensa del Girona a remate churrigueresco de Benzema y un fuera de juego. Stuani y Portu, aprovechando la extrarodinaria fragilidad defensiva de un Real Madrid ya sin Varane, de nuevo lesionado y fuera del partido, le dieron la vuelta al resultado en cuatro minutos.

Zidane, en un equipo sin centro del campo ante la inutilidad de su trivote en Montiliviy sin gol tuvo que recurrir a meter a Asensio y a Lucas Vázquez para ir a la heorica. Una heroica que no existió. El banquillo, ése que tantas alegrías dio el curso pasado, ya no tiene tanta orfebrería como antaño. Ahora hay lo que hay. Y lo que hay es que la Liga se escapa irremediablemente. En Girona. Yo me voy a esconder debajo de una manta, para que no se me vea el bochorno. Ustedes hagan lo que crean oportuno.

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Yo vi jugar a Del Bosque, así que llevo unos cuantos años yendo al Bernabéu. Socio desde 1986, mis recuerdos van ligados al Madrid del Di Stéfano entrenador, el de los cinco subcampeonatos, que me forjó en madridismo ante los malos tiempos, y al de la Quinta del Buitre, la poesía y las pelotas hechas fútbol. Desde 1996 dando la barrila en esto del periodismo deportivo, aunque hace años que es mi hobbie y no mi profesión.