Plan Special K: Keylor, Kiko y Kepa

Los tres porteros por cuyos guantes pasa el futuro del Real Madrid coinciden sobre el césped de San Mamés. Navas y Casilla llevan una temporada muy irregular y Arrizabalaga podría llegar en enero

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Kepa, Keylor Navas y Kiko Casilla
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Es uno de los grandes puntos de morbo del partido: Keylor y Kiko, Navas y Casilla, ante Kepa, Arrizabalaga. Los dos porteros actuales del Real Madrid (con permiso de Luca Zidane) frente al que, así suena y así se lo advirtió SoyMadridista el 15 de noviembre, el que podría serlo a partir de que comience 2018. Una especie de plan Special K, porque mira que hay porteros en el mundo y parece que al Madrid sólo le interesan aquellos cuyo nombre de pila empiece por esa dichosa letra.

Zidane trataba de achicar agua en la rueda de Prensa de ayer del trasatlántico que ya es el enorme interés madridista en el portero del Athletic: “Kepa es un buen portero pero no es mi portero. Yo ya tengo a los mejores”. Pero en esta ocasión, al contrario de lo que sucediera en su momento con De Gea, todo el club rema en la misma dirección para lograr la contratación de un guardameta, cuyo nombre, ya está decidido. Y también su apellido: Arrezabalaga.

Quizás Kepa no juegue hoy el partido ante el Madrid, acorralado por la opinión pública de Bilbao por su posible marcha a un enemigo irreconciliable como es el blanco, pero ha entrado en la convocatoria del Cuco Ziganda y eso indica que sus molestias en el tobillo han quedado atrás. Si juega Herrerín será un sorpresón. Mientras, en el Madrid Keylor regresa a la Liga reemplazando a Kiko tras hacerlo ya en Copa (sin k) ante el Fuenlabrada. Los dos porteros madridistas llevan una campaña sumamente irregular. Y hoy, precisamente hoy, el fantasma que se les aparece todas las noches estará en la portería adversaria. Mal día para empezar el plan Special K.

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Yo vi jugar a Del Bosque, así que llevo unos cuantos años yendo al Bernabéu. Socio desde 1986, mis recuerdos van ligados al Madrid del Di Stéfano entrenador, el de los cinco subcampeonatos, que me forjó en madridismo ante los malos tiempos, y al de la Quinta del Buitre, la poesía y las pelotas hechas fútbol. Desde 1996 dando la barrila en esto del periodismo deportivo, aunque hace años que es mi hobbie y no mi profesión.