El estadio de Ciudad Lineal, el primer campo del Madrid con césped

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Panorámica del estadio de Ciudad Lineal el día de su inauguración.
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Esta semana no vamos a recordar ningún partido en concreto ni a ningún jugador, sino que vamos a rescatar el aniversario de la inauguración del campo que hizo de puente entre el viejo recinto madridista de O’Donnell y el antiguo Chamartín. Un estadio bastante desconocido en el que el Madrid apenas jugó partidos, pero que fue el preludio de un cambio que a la postre fue histórico. Hoy hablaremos del estadio de Ciudad Lineal, en el que el Real Madrid disputó su primer partido el 29 de abril de 1923, hace 95 años.

En 1922 el equipo blanco jugaba en el estadio de O’Donnell, ubicado en la parcela que delimitan las actuales calles de Duque de Sesto, Fernán González, O’Donnell y Narváez. Aunque históricamente el campo es conocido por el apellido del político y militar Leopoldo O’Donnell, en realidad el campo de fútbol estaba registrado en la calle Narváez, en concreto en el numero 13. Debido al auge que experimentaba el fútbol en la capital, éste se quedaba pequeño para la demanda de aficionados que se agolpaban en el recinto los días de partido. Al mismo tiempo la ciudad seguía creciendo y la zona donde estaba el estadio, en pleno barrio de Salamanca, estaba empezando a ser objeto de nuevas construcciones para saciar el incremento de la demanda de la población. Como quiera que el Madrid no tenia el terreno en propiedad sino arrendado por 1000 pesetas (6 euros de la época), los propietarios empezaron a presionar al club para que se trasladaran y así poder vender el solar para la construcción de pisos. Esto supuso un grave descalabro al club, y como recordaría años después Bernabéu, parecía que abandonar aquel campo supondría el final de la entidad. Exagerados pesimismos aparte, la búsqueda de otra ubicación para el nuevo estadio comenzó y rápidamente trajo sus frutos.

En junio de ese mismo año de 1922 empiezan a aflorar los rumores acerca del cambio del estadio y la Prensa se hacia eco de ello, anunciando que el Real Madrid había adquirido el Velódromo existente en Ciudad Lineal para convertirse en el nuevo estadio madridista. El campo tendría hierba, con lo cual se convertiría en uno de los escasos terrenos de este tipo que había en la capital para la práctica del fútbol (recordemos que el Madrid jugaba en O’Donnell en tierra) además de tener mayor capacidad, por lo cual era apetecible para el club. Sin embargo, las desventajas del traslado eran notorias. El Velódromo se había inaugurado en junio de 1910 y en él, antes de la llegada del Real Madrid, se celebraron pruebas ciclistas, motorizadas y atléticas, entre ellas partidos de fútbol aunque del Campeonato Regional de Segunda y Tercera categoría, dado que tenia una pista peraltada para bicicletas y motos de 6,5 metros de ancha; un campo central con pista para atletismo de 5 metros de ancho y un campo de fútbol de 90 metros de largo por 50 de ancho.

Además de estas peculiaridades, el recinto estaba ubicado lejos del centro de la ciudad y muy mal comunicado con apenas un par de lineas de tranvía que para colmo no eran directas. La llamada Ciudad Lineal era una zona de Madrid en la cual Arturo Soria intentó llevar a cabo un modelo de organización urbanístico de la capital de España. La idea original solo pudo llevarse acabo en una pequeña parte ubicada en la actual calle que lleva el nombre del urbanista y que comprende la zona entre la calle Alcalá y el distrito de Chamartín.

Animación con la ubicación en 1922 y actual del estadio de Ciudad Lineal del Real Madrid (gif de Ricardo Márquez).

Para hacer más atractivo el cambio de estadio, la pPensa aseguraba en sus informaciones la fácil comunicación con el transporte público los días de partido e incluso los mas audaces ponían fecha y rival para la inauguración: el 29 de septiembre contra el Núremberg. Sin embargo la realidad era mas caprichosa y el Madrid tuvo que acondicionar el recinto ya que los partidos de primer nivel requerían otras características por lo que la inauguración se fue posponiendo. Finalmente las obras de acondicionamiento, que fueron dirigidas por el exfubolista blanco y arquitecto José María Castell, acabaron finalizando en 1923, proponiéndose el 29 de abril de 1923 como fecha para la inauguración oficial, ya con un campo de juego de 108 por 63 metros, lo que ocasionó la desaparición de la pista de atletismo, aunque se mantuvo el velódromo que daba nombre al estadio.

La reforma dispuso que la entrada general tuviera gradas donde se podían sentar los aficionados, a diferencia del estadio de O’Donnell, que tenia como gran mayoría localidades de pie. En el lado opuesto se colocó la misma tribuna de preferencia que el club tenía en el antiguo campo, al mismo tiempo que se habían construido nuevas tribunas para la Familia Real, la Prensa y varios palcos privados. Todo esto fue mostrado la mañana del partido por parte de la directiva madridista a dirigentes de otras sociedades, periodistas, jugadores y algunos aficionados, para posteriormente dar una comida a los invitados en el Casino de  Ciudad Lineal.

Anuncio en Prensa con la inauguracion del estadio.

Para la inauguración se intentó darle gran realce al acontecimiento, y para ello se cursó invitación a la Casa Real. El club ya tenía la distinción Real desde hacia tres años, y ésta aceptó gustosa asistiendo al encuentro los infantes Don Jaime, Don Juan y Don Gonzalo. Bajo un agradable sol de primavera, y con mas de 10.000 aficionados presentes, a las cuatro de la tarde fue la hora designada para el comienzo del encuentro amistoso, que tuvo como rival al Real Unión Club de Irún. Poco antes del comienzo, el Infante Don Juan bajó al césped acompañado de Pedro Parages, presidente madridista, para realizar el saque del honor del partido. Para la historia quedará el once madridsta, conformado por Martinez, Pololo, Peris, Mengotti, Adarraga, Sicilia, Lambam, Bernabéu, Ubeda, Mejias y Del Campo, y la irundarra de Muguruza, Carrasco, Berges, Anatol, Gamborena, Villaverde, Echeveste, Matias, Vazquez, Rene Petit y Errauzquin. Arbitrado por Luis Colina y, como curiosidad, los jueces de línea fueron dos madridistas, el veterano Ricardo Rocamora y el novel José María Muñagorri.

Panorámica del estadio de Ciudad Lineal el día de su inauguración.

El partido en sí no tuvo mucha historia. El Real Unión ya no tenía la calidad de antaño aunque tenia en el exmadridista Rene Petit a su gran jugador. El Madrid por su parte llegaba con sensibles bajas y es que Quesada, Escobal, Monjardín, Félix Pérez y De Miguel no pudieron ser de la partida al encontrarse lesionados. El que si apareció fue José María Úbeda para marcar el primer gol a pase de Bernabéu, así como el segundo tras una jugada personal regateando a varios contrarios. Con ese 2-0 el Real Madrid inauguraba su primer estadio con césped. Durante el intermedio del encuentro se aprovecho la pista que circundaba el campo para ofrecer una exhibición de ciclismo trasmoto.

Exhibición de ciclismo trasmoto en el estadio del Real Madrid.

Como quiera que ya esa temporada estaba próxima a finalizar, no fueron muchos más partidos lo que se jugaron en el estadio. La temporada 23-24 siguió siendo el hogar del Real Madrid, pero la ubicación del campo seguía siendo mala al no mejorar las condiciones del transporte publico, además de que la ampliación del recinto impedía las posibilidades de crecer mas allá de la reforma, por lo que en el club surgió el temor a que la hinchada le diera la espalda al tener estos inconvenientes. Recordemos que por aquel entonces no existía aun la Liga de Fútbol y la mayoría de los partidos que se jugaban era amistosos, ya que las únicas competiciones oficiales eran el Campeonato Regional; y, dependiendo de su clasificación en éste, el poder jugar el Campeonato de España o Copa del Rey. Para mas inri, como años mas tarde recordaría el histórico jugador Félix Pérez en conversación con el periodista de ABC, Gilera: “[…] el terreno era panzudo por culpa del peralte en las curvas, era curioso a primera vista, pero era feo como un demonio por dentro y por fuera, y estaba cerca de Alcalá de Henares. […] El terreno era desigual y se hacia uno polvo los tobillos”. Si hoy en día con las actuales carreteras hay casi 40 kilómetros hacia Alcalá de Henares desde Madrid, da una idea de como veían en aquellos tiempos la ubicación del estadio en comparación con el resto de la ciudad. Solo basta ver el mapa que hemos puesto para comprender que no tenia una gran facilidad de acceso el recinto para los habitantes del núcleo central de la ciudad.

Ubicacion del estadio de Ciudad Lineal.

El Madrid apenas jugaría una veintena de partidos en aquel estadio, ya que viendo el panorama el club se puso manos a la obra para buscar un terreno donde se pudiera construir un campo en condiciones y que estuviera mejor comunicado. El sueño de la Ciudad Lineal se fue desvaneciendo para aparecer en el horizonte el campo de la carretera de Maudes, el histórico estadio de Chamartín, al cual se mudo en mayo de 1924. Pero eso, como ya hemos dicho muchas veces, es historia para otro día.

Estadio de Ciudad Lineal (Archivo Ruiz Vernacci)
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Con mi Insignia de Plata en un lugar privilegiado e intentando llegar a la de Oro, nada se puede comparar a la 7ª cuando uno ha sufrido todas las decepciones europeas de la segunda mitad de los 80. Abuelo, lo que hubieras disfrutado con los 11 de blanco, ya tenemos el doble de Copas de Europa desde que te fuiste y aquí seguimos, disfrutando y recordando a todos aquellos que de una u otra manera han hecho posible que seamos lo que somos.

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