El Real Madrid, como ya ocurriera con el antiguo Califato de Cordoba en 1031, se está dividiendo en reinos de Taifas . En el equipo blanco cada cual hace la guerra por su lado, ahí tenemos a Valdano con sus últimas declaraciones intempestivas , el presidente husmeando tecnicos, los aficionados desunidos , hostiles y hasta en plena beligerancia. Todo esto no es bueno, nada bueno para la Casa Blanca, mientras ésta se descompone en Taifas, desde el sur de la Septimania cierran filas y obtienen alianzas perniciosas para los intereses de la institución presidida por Don Florentino Perez.
Sirvan de prueba las siguientes declaraciones :
-Txiki Begiristain resumió el sentir del Camp Nou al criticar la campaña que cree que hay contra su equipo y que acabó desembocando en la tarjeta roja que vio Piqué. El secretario técnico se mostró contundente al descanso del partido por los comentarios sobre las ayudas arbitrales que recibe el Barcelona. "Es una pena que después del fantástico partido que jugamos contra el Sporting, en el que para mí hicimos un fútbol maravilloso, nos tiremos toda la semana hablando de árbitros y no de fútbol. Es una desgracia que no se hable de fútbol y sí de árbitros, Villar y otras tonterías. Las campañas son intolerables", afirmó Begiristain.
-Andrés Iniesta, era de los más explícitos después de salir de la ducha, “el árbitro nos ha perjudicado de manera notoria, son decisiones que se toman y nosotros poco podemos hacer”, se lamentaba el de Fuentealbilla. “lo más importante es que nosotros hagamos nuestro trabajo y vayamos sacando los puntos de todos los partidos, el equipo ha vuelto a dar una buena imagen y las sensaciones son muy buenas”.
-Leo Messi mostró su faceta más moderada. Después de atender a las indicaciones de Pep Guardiola tras el partido, el argentino estuvo en la línea del de Santpedor “esperamos que los árbitros no salgan condicionados, siempre intentan hacerlo lo mejor posible, pero a veces se puede y otras no, pero todo es sin mala intención”.
- Xavi Hernandez:“no ha habido el mismo baremo para los dos equipos, ellos también hicieron entradas fuertes y no les ha sacado la roja”. Xavi recurrió a la ironía para buscar la cara positiva de la actuación del colegiado, “al menos esta semana no hablarán de villarato” y dijo estar convencido de que “no nos quieren bien”, refiriéndose a la caverna mediática.
-Pep Guardiola: "Los árbitros no existen. Es lo que siempre les digo a mis jugadores". Guardiola transmitió así su mensaje después de una jornada en la que la afición barcelonista despidió a Teixeira con una 'pañolada'.
El técnico barcelonista animó al entorno futbolístico a "disfrutar de esta Liga maravillosa", y a la prensa "a no ponerse la camiseta y hablar tanto de los árbitros, porque es una pena y una pérdida de tiempo, y además, es malo para el fútbol. No se puede dudar siempre de los árbitros".
"Se equivocan y aciertan como todo el mundo", agregó, antes de remarcar que los seis títulos que el Barça ha ganado "no han sido gracias a los árbitros, de eso sí que no me van a convencer porque hay mucho esfuerzo detrás". Guardiola cree que el Barça ha cambiado la "cultura de llorar por los árbitros".
PRENSA CULÉ: - aL LORO!, arbitros bajo presión!
'¡Al loro! Arbitros bajo presión merengue' sería dos años después la mejor frase para resumir el peligroso momento por el que discurre el campeonato de Liga. Al Barça le espera una segunda vuelta muy dura, en la que deberá imponer su indiscutible mejor fútbol no sólo a sus rivales, sino a lo que pueda derivarse de la insoportable presión que los medios de propaganda madridista ejercen y ejercerán sobre el colegiado de turno.
El resultado de una semana en la que hasta algún medio de comunicación llegó a echar mano de un delineante para intentar demostrar (sin conseguirlo) que el gol de Pedro en Gijón era en fuera de juego se vio ayer. Una dura entrada de Piqué (sin mala intención y producto del ansia por deshacer un barullo) sobre Rafa, de esas que tan de moda está calificar como 'naranja', cayó del lado que esperaba el madridismo más exaltado: roja en lugar de amarilla, lo que convirtió un partido que tenía pinta de 6-0 en otra cosa bien distinta. El público se fue calentando a medida que Teixeira Vitienes dejaba sin castigo otro tipo de acciones. El mismo Rafa había protagonizado una similar sobre Messi que sólo tuvo advertencia, mientras que el árbitro perdonó dos o tres amarillas a Boateng y otra a Casquero, que en ambos casos hubieran supuesto expulsión y la consiguiente defunción del Getafe. Esas sí las perdonó, pero no la roja a Márquez en una última acción clara en el reglamento pero desproporcionada por la trascendencia. Y también echó a Aureli Altimira por protestar, propiciando un marcador tan injusto como inexplicable : 3 rojas y 3 amarillas para el Barça por 3 amarillas para el Getafe. Todo fruto de la campaña mediática merengue, que puso el Camp Nou en pie de guerra