
España pasó a su primera final mundialista, Alemania palmó por su excesiva prudencia, y como siempre, Paul,.….acertó. Volvió a acertar.
Mucho me temo, pero, que tras su funesto vaticinio, nuestro amigo Paul, la mascota más famosa del Mundial, esté condenado. Ha caído en desgracia, básicamente por ser él mismo. Y, todo se dicho de paso, seguramente acabará sobre un sobredecorado y hortera plato bajero teutón lleno de pepinillos agridulces, rodeado de cuatro gordos “come-chucruts” cerveceros, que no tardarán más de un abrir y cerrar de ojos en dar cuenta del “iluminado” cefalópodo.
Triste final para tan docto bicho. Como futurólogo no tenía precio, pero como manjar…, donde se ponga un rojo, tierno y sabroso “ochopatas” gallego. De las Rias si puede ser, como pide en su blog mi amigo Paco,……
Y ahora toca final. Por fin España se va a jugar de verdad los cuartos en los tercios donde uno se juega la vida. A cara o cruz, en terreno corto.
Por ese motivo, yo que soy tan crítico con todo lo que tenga que ver con el tiki-taka, los enanos norvalencianos y su put-a estampa, no salgo de mi asombro cuando oigo cosas como el titular que mañana publica “AS”: Visca España!!. Lo acaba de anunciar su sub-director, Pedro Pablo San Martín. Pa cagarse…
Recapitulando, caballeros, el domingo jugamos el partido más importante de la historia de nuestra selección, aunque muchos quieran darme la razón (AS incluido) en que no es la nuestra, sino la Blau-roja de los cojones.
Ahora toca batirse el cobre con Holanda. Con pulpo o sin él, …con o sin “cachelos”. Me conformo con que sea y huela a español. Se gane o se pierda, nada más,…y nada menos.