
Misión: aplastar al Pipita. La debacle europea ante el Lyon ya tiene un culpable, señalado desde las filas oficialistas, Gonzalo Higuaín. El argentino está siendo expuesto de manera torticera como el único responsable de la eliminación europea de una manera burda, con el permiso de las altas esferas del club y con los palmeros siguiendo al pie de la letra las instrucciones pertinentes. Toca machacar al Pipa.
Las dos jugadas ante el Lyon a las que se agarran como sanguijuelas los parásitos mediáticos del madridismo para crucificar a Higuaín son el tiro al poste del Pipa y una ocasión en la que decidió no pasarle el balón a un Ronaldo mejor colocado. Higuaín no marcó, es cierto. De hecho, en los 180 minutos de la eliminatoria ante el Lyon sólo marcó Cristiano. Olvidan los plebeyos chupatintas que el Pipa es de los jugadores que menos cobran de la plantilla y que costó 13 millones de euros.
Eso sí, esos mismos medios tratan de salvar de la quema a un Kaká que costó 65 millones de euros (exactamente cinco veces lo que el Pipa), que cobra anualmente lo que cuatro Higuaínes, que le hizo un desplante a su entrenador al ser sustituido, que vio cómo su representante (porque Diogo Kotscho es su representante, no su dircom o un empleado suyo) insultaba al entrenador, que fue incapaz de mantenerse en pie sobre el campo más que los primeros 20 minutos y que está resultando un verdadero fiasco.
Pero Kaká es fichaje made in Pérez, y eso le da a cualquiera patente de corso para arrastrarse sobre el campo sin que nadie le exija responsabilidades ni a él ni al que fichó a un jugador que está riéndose del madridismo, porque nadie duda de que el brasileño será otro en el Mundial. Higuaín, en cambio, es fichaje de la anterior directiva, nunca le ha gustado a los que ahora mandan y encima viene pidiendo aumentos de sueldo... ¡Pero qué malo es este Higuaín! ¡A la hoguera con él! Y si encima resulta que el Pipa se lleva de maravilla con PRISA y trata a Unidad Editorial y MediaPro con la punta del pie, ya tenemos la ecuación resuelta.