Así será la nueva Champions opositora a la Superliga

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Contra la Superliga Europea, una Superchampions. El duelo de pistoleros entre FIFA, promotora de la primera, y UEFA, impulsora de la segunda, se ha convertido en digno de un spaghetti western rodado en Almería. Los grandes clubes europeos se posicionaron, meneados por Giovanni Agnelli (presidente de la Juventus), su íntimo amigo Florentino Pérez (presidente del Real Madrid), su brioso corcel Josep María Bartomeu (ex presidente del Barcelona), los dos granjeros más cosechadores del Far West (United y Liverpool) y el barman venido a menos AC Milan, a favor de la Superliga y de Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Pero Alexander Ceferin, presidente de la UEFA, ha logrado revertir la situación. A base de prometer más dinero, claro, que es como se solucionan estas cosas. La Superliga pierde gas mientras el globo de la Nueva Champions, o Superchampions, se infla.

La reforma de la Champions League propuesta por el máximo organismo futbolístico europeo tiene visos de hacerse realidad porque ya cuenta con el apoyo de FIFA y UEFA, de la ECA (European Club Association, Asociación de Clubes Europeos) y de la práctica totalidad de sus 220 miembros. Incluyendo… la Juventus de Agnelli. Agnelli preside la ECA y ha decidido cambiar de caballo (o de cavallino, que para eso es el dueño de Ferrari) dejando a Florentino Pérez como más vehemente defensor de la Superliga entre los grandes clubes europeos, a la espera del futuro presidente del Barcelona. Los ingleses (salvo United y Liverpool, que ya se han llevado algún varapalo entre el resto de equipos de su liga) jamás han querido abandonar una Premier League que les es sumamente rentable; los alemanes nunca se han fiado del Sur de Europa; los italianos, salvo el necesitado Milán, no van con la Juventus ni a cobrar una herencia; y el PSG, único equipo francés con peso real, tiene una extraordinaria sintonía con Ceferin.

Por su parte, las Ligas europeas (las patronales que organizan las competicions ligueras nacionales, vaya: Premier, LaLiga, Bundesliga, Serie A y Ligue 1) también se han posicionado a favor de la nueva Superchampions, aún sabiendo que tendrán que reducir el número de plazas en sus competiciones (se habla de dieciséis equipos, lo normal es que acaben siendo dieciocho) para encajar el torneo sin sobrecargar aún más el calendario.

La nueva Champions: formato con Sistema Suizo o escalable

La nueva Champions, que está en plenas negociaciones esta semana para definir el formato de competición definitivo, la disputarían, en fechas entre semana, 36 equipos en vez de los 32 actuales y se desarrollaría, a propuesta del Ajax ampliamente secundada, alrededor del llamado Sistema Suizo. O, según las palabras de Agnelli, “bajo un formato perfecto porque es escalable”. El Sistema Suizo, que se puso en práctica primero en el ajedrez y ahora tiene gran peso en los esports, permite un sistema de liguillas pero no mediante un sistema de ida y vuelta (no será así bajo ninguna circunstancia, según las últimas conversaciones), sino que los contricantes de cada jornada se deciden según los resultados de la jornada inmediatamente anterior. Sólo se sortea el primer partido.

Porque la segunda enfrentaría a los equipos que han ganado en duelos entre sí, y a los que han perdido, en choques entre ellos. En la tercera se medirían los que han ganado los dos anteriores por un lado; los que han ganado uno y perdido otro por otro; y para acabar, los que perdieron los dos. Así hasta el número de partidos determinados de esta primera fase, que a priori será de diez. Los ocho mejores en esos diez partidos, los que más victorias tengan, se clasificarán para octavos de final. Los puestos del 9 al 24 disputarían una eliminatoria para conocer los otros ocho clasificados. Y sólo los doce peor clasificados quedarían eliminados de primeras. Las eliminatorias no se sortearán, sino que el mejor clasificadoo se enfrentará al peor; el segundo, al segundo peor… Y así sucesivamente, como en un cuadro de tenis (salvo Wimbledon).

Equipos clasificados y tres wild-cards

Para la nueva Champions, los criterios de clasificación serán similares hasta ahora, aunque queda por discutir qué sucederá con las cuatro nuevas plazas disponibles, por el aumento desde 32 a 36 clubes participantes. Todo apunta a que Francia se hará con una cuarta plaza en la fase final (ahora mismo dispone de tres), por lo que entre Premier, LaLiga, Bundesliga, Serie A y Ligue 1 dispondrán de veinte de las 36 plazas disponibles. Esas plazas se conseguirán por clasificación en la competición nacional, como hasta ahora.

Para las otras tres plazas la propuesta que más peso tiene actualmente es que se dispongan para los tres equipos con más Copas de Europa que sigan en primera división que no se hayan clasificado a través de su competición nacional, a modo de wild-card. Por ejemplo, para esta presente edición de la Champions, si este formato estuviera ya en vigor, se habrían clasificado AC Milán, Benfica y Oporto. El Nottingham Forest, al no estar en la Premier, sería el perjudicado. Hay más propuestas: la Premier exige tener seis plazas fijas en vez de cuatro, dado el poderío de audiencia de su competición. También se discutirá a lo largo de esta semana.

Infantino, presidente de FIFA

El formato de la Superliga

Jan de Jong, presidente de la Eredivisie (el Tebas holandés), lo tiene claro: “Para crear una Superliga tenemos que ser otros los que paguemos su factura: las ligas, que casi desapareceremos”. La Superliga sería una competición casi cerrada, financiada por el banco JPMorgan Chase & Co y que se jugaría los fines de semana, desplazando las Ligas nacionales a entre semana. Serían 32 o 36 jornadas, dependiendo del número de participantes, y sólo habría dos plazas disponibles para nuevas entradas, porque habría dos descensos. Es decir, 14 o 16 equipos serían fijos, dependiendo de si la competición la disputan 16 o 18 clubes. Primero, liguilla y luego, eliminatorias, con una Final Four o Final Eight (aún por decidir) en una sola sede como gran final del torneo.

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Yo vi jugar a Del Bosque, así que llevo unos cuantos años yendo al Bernabéu. Socio desde 1986, mis recuerdos van ligados al Madrid del Di Stéfano entrenador, el de los cinco subcampeonatos, que me forjó en madridismo ante los malos tiempos, y al de la Quinta del Buitre, la poesía y las pelotas hechas fútbol. Desde 1996 dando la barrila en esto del periodismo deportivo, aunque hace años que es mi hobbie y no mi profesión.