Imprimir esta página
Jueves, 31 Enero 2013 10:57

Érase una vez (un cuento indio)

Escrito por 
Valora este artículo
(2 votos)

Pues no, no voy a hablar de Varane (¡jugón!) porque ya lo está haciendo todo el mundo, menos el Komando Txuletón que supongo que seguirá a lo suyo, enmierdarle la plana a nuestro entrenador. Y también porque no he visto el partido porque, y podeis llamarme madridista disfrazado (al fin y al cabo estamos en Carnavales o casi) tengo cosas muchísimo mas importantes que atender y yo no cobro del Real Madrid.

 

Supongo que los 50.000 blogs madridistas hoy estarán llenos de Rapahel Varane, por su partidazo, por su gol y porque se ha comido un orco hormonado de tapa, esperemos que no le pase como a Contador, la carne esté contaminada y dé positivo en un control. Así que hoy os voy a contar un cuento, basado en hechos reales.

Había una vez una princesa india, de una tribu que malvivía al lado del rio, formada por personajes que ante la presión que ejercían los hombre blancos se daban al alcohol y atizar a sus mujeres, que eran muy machos ellos. Esta princesa india, harta de estar del lado de los recibidores, decidió a lo Scarlata O'Hara que nunca mas perdería, que lo de ser una pobre india no iba con ella, y le echó el anzuelo a un hombre blanco que pasaba por allí para que se la llevase al campamento y le arrancase las plumas, todas menos la de hacer palotes que lo de escribir le quedaba muy grande. El pobre incauto picó, picó como un chino porque con la carita y el cuerposcombro que se gastaba el pobre ni en el mas loco de sus sueños de hombre blanco que no pilla cacho ni pagando se le había ocurrido liar a tal bombón: al ver a la india se le salieron los ojitos de las órbitas.

Pero nuestra princesa india venia de muchas palizas, muchos agravios sufridos por el hombre blanco. Entre ellos ver a papi dado al agua de fuego y enganchado a juegos con lo que los blancos le sacaron hasta los molares, asi que estaba dispuesta a que nunca mas le pasase. El hombre blanco lenguaraz y cuerpo escombro era solo el primer paso en su camino, ya le había echado el ojo a uno de los jefes del campamento blanco y a por el fue.

Asi que mando a cuerposcombro a cazar gamusinos con red, y se tiro el brazos del jefecillo blanco en cuanto se presentó la oportunidad. Lo tenía fácil, para entonces ya era aceptada para estar en el campamento, al fin y al cabo cuerposcombro la había introducido en la sociedad blanca.

Pero he aquí a la princesa, ahora elevada en el rango por su relación con uno de los jefes, aprovechando que este era muy campechano y mas corto que el pirulo de un paramecio, le metió en la cabeza que el jefe supremo le puteaba, que él era el mas importante, el imprescindible, que se merecía no solo el respeto si no la adoración de los hombres blancos. Y el campechano se lo creyó, y, gallito y endiosado, empezó con el mal rollo con los otros jefes incluyendo a los mas altos jefes del campamento....

¿Os suena la historia? Pero no, no es la Gracias Sara, es Pocahontas, pero no en la versión Disney, con bichos que cantan y tal. Quien quiera saber como acabo la historia que se lo mire: http://es.wikipedia.org/wiki/Pocahontas

La otra 'historia', la que nos afecta directamente, veremos cómo acaba. Quién sabe si no concluirá como esas películas sólo para cinéfilos, con los dos corriendo por la nieve de la estepa rusa.

Visto 6001 veces
Noby Stiles

Cocinero antes que fraile. Lo primero lo soy, lo segundo no está entre mis aspiraciones. Sevillano de nacimiento, gaditano de corazón y madrileñista y madridista de alma. He pasado por los Balcanes blindado en ristre para luego pasar por Tokyo, Sao Paulo y, ahora y de momento, Belo Horizonte. Si quieres Shushi, soy tu hombre. Si quieres caña, también.

Inicia sesión para enviar comentarios