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Sábado, 11 Julio 2015 20:43

Gracias por la lección

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Iker Casillas se va. El capitán del Real Madrid se marcha. El que para tantos y tantos era un emblema del club, el futbolista que puso su granito de arena en tantos títulos conseguidos… Es historia. Iker ya no está y con él, lo queramos o no, se marcha un pedacito de cada uno de nuestros corazones; un pequeño recuerdo lejano de tantas paradas imposibles y sobre todo, se marchan con él muchos sentimientos y emociones. Porque Casillas puede haber hecho muchas cosas bien y muchas cosas mal; puede haber ganado muchos títulos y haber costado otros tantos, pero es innegable que deja tras de sí un reguero de sensaciones encontradas: desde el más profundo odio, hasta el más amargo de los llantos por la despedida de un ídolo.

Iker Casillas es, desde hoy mismo, leyenda viva del mejor equipo de la historia del fútbol. El nombre del mostoleño perdurará en lo más alto del Olimpo blanco a lo largo de la historia del club junto al de otros ilustres como Juanito, Alfredo di Stéfano, Paco Gento, Raúl González o Zinedine Zidane. Lo hará con todo el merecimiento del mundo por "todo lo que nos ha dado" y por todo lo que ha significado para el Real Madrid.

Hace unos días me dio por rememorar las paradas de Iker con la Selección. Recordé aquella tanda de penaltis en el Mundial de 2002 ante Irlanda; aquella vez que desquició a los italianos y logró romper el maleficio de cuartos en la Euro 2008; aquella antológica parada a Cardozo en los cuartos del Mundial de 2010 y aquel pie milagroso que sacó ante Arjen Robben en la final que nos hizo, a todos los españoles, campeones del mundo. Me emocioné viendo al Iker que siempre admiré, al portero de los desvíos imposibles, al ídolo que consideré durante tantos años el mejor portero del mundo.

Navegando por la red comencé a ver recopilaciones de sus mejores paradas con España hasta que, de repente, me saltó a la cara un vídeo con un recopilatorio de los mejores momentos de aquella final de la Champions del año 2002 en Hampden Park. Iker fue el héroe aquella noche. Me asusté y una mezcla de sentimientos encontrados invadió mi mente: no recordaba ningún momento milagroso de Casillas en los últimos años con el Real Madrid.

Es injusto porque el Casillas 'de verdad' no es el de estas últimas temporadas. Ese hombre de ceño fruncido desquiciado con la afición, inseguro bajo palos, canciller del vestuario y devoraentrenadores no es Casillas. El Iker que yo admiré nunca habría asegurado que nunca iba al gimnasio porque tenía talento innato y solo tenía que mantenerlo. Prefiero acordarme de aquel portero atlético que sacaba manos imposibles y obraba milagros. No solo los madridistas tenemos cosas que agradecer a Iker. Es cierto que nosotros le recordaremos por lo que le ha dado al club, pero todo el mundo, sin excepción, tendrá en él un ejemplo de cómo no se debe gestionar el éxito y cómo de perjudicial es el asentamiento y la poltronería. Tu ciclo acabó hace tiempo, tuviste que irte hace mucho, pero gracias por lo que nos has dado y sobre todo, gracias por la lección.

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Sergio García

Fútbol y periodismo, mis dos grandes pasiones en esta vida. Crecí escuchando al gran maestro Juan Manuel Gozalo y ahora disfruto viendo jugar a Cristiano 'el pavo real' Ronaldo. Los motes no eran el punto fuerte del bueno de Juanma. Cosecha del 93; casualidad o no, como el gol de la Décima.

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