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Sábado, 11 Julio 2015 20:43

Iker, te quise y te querré

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Iker Casillas Fernández. Difícil tema a tratar. Por lo que te he admirado y por lo que te he llegado a odiar. Por sentir el escudo más que nadie y por querer anteponerte a nuestro Real. Por Sara Carbonero y el beso del Mundial. Por darnos una y casi quitarnos el levantar la Orejona en una final.

Te he admirado, mucho. He defendido que eras el mejor portero de la historia desde aquella final en Glasgow. Con tan solo once años me preguntaba: ¿qué pasará cuando Iker se jubile? No me lo quería ni imaginar. Tenía un ídolo al que no quería ver irse nunca. Jamás. Ese chico al que el director le sacó del instituto en su primera convocatoria con el Real Madrid. Ese chico que empezó realmente fuerte hasta que le sentó el mismísimo Vicente del Bosque en detrimento de César Sánchez.

Iker, he disfrutado muchísimo con tus paradas imposibles y con tus espectaculares uno contra uno. Esas paradas en los penalties, incluso hasta hace bien poco. Desde los galácticos hasta la BBC. Español, madrileño, de la casa. Tenías todo para irte por la puerta grande, pero tu egocentrismo ha derrumbado todo. Has dado mucho al Real Madrid, pero el Real Madrid te lo ha dado todo. Has sido una leyenda viva y no has sabido asimilar bajar de las alturas. En las relaciones, como en el amor, es mejor dejarlo a tiempo y bien que tarde y mal.

Jamás te podré perdonar las amenazas de tu marcha cuando estabas en el banquillo. Jamás te podré perdonar el decir que naciste con talento innato y que a ti no te hacía falta ir al gimnasio. Jamás te podré perdonar las campañas contra Mourinho. Tampoco el no defender a un compañero que estaba siendo acosado diariamente por tus amigos los periodistas buscando tu titularidad. El silencio de un "capitán" en las malas. Provocando incendios en el madridismo en vez de apagarlos. Hablando de Iker en tercera persona como si se tratara de un Dios. El no calentar cuando eras suplente por rebeldía. El querer cobrar al madridismo esos últimos 4 millones después de haberte pagado 142 desde tu primera temporada. El no acercarte a Ødegaard para hacerle sentir como en casa (quien dice Ødegaard, dice cualquier extranjero fichado por el Madrid). El no celebrar los goles de tu equipo en Champions en una remontada histórica por no ser titular y sí disfrutar por todo lo alto una victoria en un amistoso con la Selección días después. Has antepuesto tu personaje al escudo, y eso no se hace. Has calmado los ambientes tensos en la Selección (Xavi) y no lo has hecho en tu propia casa; y sólo por tu propio interés.

Ejemplo de capitán ha sido Carles Puyol, ha sido Xavier Hernández. Que pese a sus suplencias, no se han quejado jamás. Han aceptado su nuevo rol en el equipo, conscientes de que su escudo es más grande que ellos y han decidido marcharse a tiempo para ser recordados como grandes. Como deberías haber hecho tú tras la victoria en Lisboa. Tú sólo eres una pequeña parte de la historia del Real Madrid. Entiendo que le cuentes las cosas de vestuario a Sara, al fin y al cabo es tu mujer. Pero te la ha jugado, te ha utilizado para ganarse una titularidad en su cadena, para ser imprescindible. Y lo ha hecho una vez tras otra y no has logrado pararlo.

Tampoco soy de los que te han pitado en el estadio. Siempre en el Bernabéu hay que estar con tu equipo a muerte y, si lo hacéis mal, decirlo al final del partido. No durante, en el que debemos remar todos en la misma dirección. Entiendo algunas de tus reacciones, pero has sido el centro de atención siempre, para bien y para mal. Tampoco lo has sabido asimilar.

Te recordaré como un grande. Porque en mi infancia te he admirado muchísimo, quizás demasiado, y por eso ahora mi decepción es mayor. Porque pese a todo me gustaría una despedida tuya a la altura de tu historia y no de tus últimos años. Pero no has querido por miedo, por miedo a que algunos piten, por irte despedido solamente por los que verdad te importan, tus amigos periodistas, y no de tu afición. El Madrid te lo ha ofrecido y tú no has querido. En fin, que te vaya bonito. Por todo esto y mucho más, Iker, te quise y te querré. Porque me acordaré de lo futbolístico y no de la prensa rosa, así que... que vaya bien.

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Salva Lizan

Soy Salvador Fernández Lizana, de la inigualable generación del 91. Soy un estudiante de Márketing y gran apasionado del fútbol. He escrito anteriormente en otros blogs madridistas y llevo estadísticas del club más grande de la historia, el Real Madrid C.F. Mi ídolo, Zinedine Zidane. Actualmente, incondicional Khedirista.

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