Imprimir esta página
Miércoles, 28 Noviembre 2012 00:00

El señorío de Valdano

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

"Hay que recuperar el señorío de Valdano" es una de las frases más recurrentes de los cuatro gatos (con altavoces, eso sí) que en su día decidieron bajarse del carro del Real Madrid tratando de enfrentar a la afición madridista. Una afición madridista que, loado sea don Santiago Bernabéu, se tuma a rechufla a estos madridistas disfrazados, más preocupados por si Iniesta se ha dado Rayos UVA y si Silva irá a Laponia a jugar con La Floja que de apoyar a su equipo. Fundamentalmente cuando vienen mal dadas, que es cuando hay que apoyar.

 

Pero lo que no sabe la gente, porque Valdano es un enterrador que va con una pala hasta al servicio porque en todos lados tiene un muerto que ocultar, es que ese señorío made in Argentina no sólo es un concepto erróneo inventado desde el neomadridismo y absorbido cual Bob Esponja por un antimadridismo que con tal de atizar es capaz de decir ahora que el medio centro del Conquense es infinitamente mejor que Modric, sino que es mentira. Simplemente mentira.

No quiero explayarme mucho en hablar de Valdano. No merece la pena dedicarle un segundo de mi tiempo. Pero sí os quiero ilustrar una anécdota para que veáis cómo se las gasta el gachó, el melífluo corderito que tanto bien le ha hecho al Madrid (sin duda, marchándose). Y luego si queréis me decís.

Nos retrotraemos a finales de mayo de 2010. Mourinho es presentado como entrenador del Real Madrid por un Jorge Valdano con quien, efectivamente, había hecho las paces al tropezarse en un aeropuerto. Un pelillos a la mar con tarjeta de embarque. Y por tanto con hora de finalización del vuelo, fuera o no con retraso. Por aquel entonces los papeles del armisticio estaban rubricados y no había problemas.

Pero estos comienzan pronto. El club tenía preparada una pretemporada que incluía una gira asiática de unos doce días de duración y Mourinho decide que, dado que acaba de coger un equipo que aún no conoce, prefiere variar la planificación y hacer la estadía en Estados Unidos. Sus superiores (Valdano muy a regañadientes) acceden.

Cambia el calendario de pretemporada por completo. El Madrid se marchará a Los Ángeles a hacer la parte más física y Mourinho, gracias a sus contactos, consigue cuadrar algunos partidos (tres) en suelo norteamericano que le proporcionaron al club un rédito económico superior al que tenía apalabrado viajando a China, Japón y demás. Un Asian Tour planificado por Valdano durante la gloriosa temporada 2009-2010 con Pellegrini.

El Madrid mantendría el resto de su programa de pretemporada. Parón de selecciones para el 11 de agosto de ese 2010, trofeo Beckenbauer con el Bayern el día 13, amistoso ante el Standard en Lieja el día 17... y el partido que provocó que estallara la guerra. Presentación en España del Real Madrid de Jose Mourinho. Contra un recién ascendido a Primera. En su campo. Contra el Hércules en Alicante el día 21.

A la vuelta de Lieja, Mourinho, que tenía una carga de lesionados importante en la plantilla (Mahamadou Diarra, Pepe, Albiol, Garay y Kaká) decide que el partido ante el Hércules no lo disputen sus hombres más castigados ante la inminencia del arranque liguero: Casillas, Sergio Ramos, Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo. Y así se lo transmite al club, apoyándose en que en el contrato firmado en su día con el Hércules no figuraba ninguna cláusula que obligara a alinear a determinados jugadores. El contrato rezaba, textualmente, "el Real Madrid se compromete a que en el partido participe su primer equipo, siempre y cuando, en opinión de los equipos técnicos y médicos del club, los jugadores se encuentren en situación física de participar en el encuentro".

Mourinho decidió que, además de los lesionados, esos cuatro futbolistas no se desplazaran a Alicante y tuvieran una jornada de descanso debido a que estaban castigados físicamente (España había jugado un bolo en México, por ejemplo). Pero la bomba estalló en la previa. Toc, toc, toc. Tocan a la puerta del despacho de Jose Mourinho en Valdebebas. Es Cristiano Ronaldo. "Míster, que me ha llamado Valdano al móvil y me ha dicho que tengo que viajar a Alicante para jugar contra el Hércules".

Mourinho montó en cólera: "¿Cómo? ¿Que Valdano te ha dicho que vas a jugar?". Cristiano Ronaldo replica: "Si usted quiere, yo me lesiono en el entrenamiento de hoy...". Pero Mourinho está ya enfurecido y convoca una reunión de urgencia en la T-4 del Bernabéu. Su ira alcanza su cota máxima cuando, aún antes de esa reunión, se entera de que más jugadores de esa lista de descartados han recibido la misma llamada de Valdano. Tienen que jugar sí o sí en Alicante por decisión del club.

Mourinho está enfurecido. Tanto que no se anda por las ramas cuando por fin se sienta delante de toda la cúpula del Estado Mayor madridista. "Presento mi dimisión irrevocable. Mi trabajo lo hago yo y no acepto que nadie se inmiscuya en él. Si quieren ustedes a alguien que haga las alineaciones que pide Valdano, que se ponga él el chándal". Sí, Mourinho se marchaba.

El Real Madrid logró calmarle, muy a duras penas. En esa reunión se acotaron las funciones de Valdano respecto al primer equipo y se estableció una separación estanca entre ambos. El argentino quedó señalado a ojos de todo el club. "¿Eras tú quién le hacía las alineaciones a Pellegrini? ¿Siempre lo has hecho igual o sólo ha sido esta vez?". Florentino dejó de fiarse de Valdano. Mourinho recibió carta blanca para alinear a quien estimara oportuno ante el Hércules y la promesa de que el argentino no se inmiscuiría nunca más en su trabajo. Dejaba de ser su superior de manera fulminante.

El Real Madrid viajó a Alicante y se midió al Hércules. No jugó ninguno de los cuatro descartados por Mourinho. Y Valdano, el del señorío, comenzó a hacer el petate por creerse Berlusconi dándole órdenes a Ancelotti el mismo día en que el de Setúbal estuvo con los dos pies menos una uña fuera del Bernabéu.

Visto 1970 veces
Miguel Queipo de Llano

Estuve en Ámsterdam 98, París 00, Lisboa 14, Milán 16 y Cardiff 17; y además vi ganar 12 Ligas, 1 Copa del Mundo de Clubes, 1 Copa del Rey, 1 Supercopa de Europa y 9 Supercopas de España como espectador in situ. Por la tele han caído más. Y siempre con el señorío que me enseñaron los más grandes: Don Santiago, Don Alfredo, Juanito, Hugo Sánchez, Fernando Martín, Drazen Petrovic, Cristiano... Existen otros madridismos, y quizás mejores, pero el más divertido es éste.

@soymadridista

Sitio Web: www.soymadridista.com
Inicia sesión para enviar comentarios