Imprimir esta página
Domingo, 18 Diciembre 2016 12:55

RM 4 - 2 KAS: Cristiano y las llaves de la gloria

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

A la neomadridista. Sufriendo como perros debido a esa condescendencia que se ha instalado en este equipo, pero que a veces resulta. Con prórroga de por medio, que es como Zidane gana títulos desde que es entrenador del Madrid (la hubo en Milán, la hubo en la Supercopa ante el Sevilla y la hubo en Yokohama). El Real Madrid es campeón del mundo de clubes, tras derrotar (4-2) al Kashima Antlers, un más que dignísimo rival, con un hat-trick de Cristiano Ronaldo, que tras un pésimo primer tiempo se sacó del bolsillo las llaves de la gloria. Como siempre, las tenía él.

El Madrid tuvo que sufrir hasta la prórroga, una prórroga que pudo además haber disputado en inferioridad numérica si el árbitro hubiera expulsado en el alargue a Sergio Ramos (quien quiso experimentar nuevas vías de divertimento en su minuto preferido, afortunadamente sin consdazoecuencias), debido a que salió a pegarse un paseo y a mirar ante esos simpáticos japoneses que tienen una cornamenta en su escudo. Más aún cuando Benzema, que cuajó un partidazo, embocó el 1-0 para los de Zidane antes de que se cumplieran diez minutos de juego. Aquello parecía coser y cantar, pero...

Pero aquí no cose ni canta nadie. Y menos aún si salvo tres jugadores (Modric, Lucas Vázquez y el ya referido Benzema) no corría nadie. El Kashima, que salió a pegar palos y a amedrentar al Madrid (tres faltas muy duras en los dos primeros minutos), vio, miró y se dio cuenta de que si le metía ganas podía hacer pupa. Lo que no es tan claro es que pensara que hasta pudiera poner por delante cuando quedaba media hora para el final del partido. Porque marcó dos goles, en sus dos únicos disparos a puerta en ese tramo de partido, aprovechando la inmensa caraja de un equipo que sigue pensándose, en 2016, que la camiseta gana partidos.

No, no los gana la camiseta. Los gana el orgullo, la intensidad, y por supuesto la calidad mezclada con las dos anteriores. Eso tuvo que meterle el Madrid: ganas de ganar. Ganas de sudar. Carreras. Al menos lo que le duró el físico, porque acabó el tiempo reglamentado andando de nuevo, reventado físicamente porque el entrenador se olvidó de que existían los cambios. O casi, porque quitó a un futbolista que estaba siendo determinante, Lucas Vázquez, y el Madrid se resintió enormemente. El partido iba ya 2-2, gracias a un gol de Cristiano de penalti cometido sobre Lucas, arrollado por un "melcancías".

El Madrid tuvo suerte de ir a la prórroga, porque esta vez fueron los adversarios los que tuvieron el 2-3 en el último suspiro. Pero fallaron. Y en la prórroga emergió el Cristiano decisivo, tras una primera parte horrible y un segundo tiempo flojito. Pero no fue así en el tiempo extra. Ahí, en esa prórroga, Cristiano fue el cuatro veces Balón de Oro. Dos goles. Y el Madrid aferrado a la suerte que le persiguió todo el partido, larguero japonés que hubiera sido el 3-3. Pero no. El Madrid es Pentacampeón del Mundo de Clubes. 2016 está a punto de morir, que 2017 sea, como poco, similar a éste. No estaría mal, ¿verdad?

Visto 995 veces
Miguel Queipo de Llano

Estuve en Ámsterdam 98, París 00, Lisboa 14, Milán 16 y Cardiff 17; y además vi ganar 12 Ligas, 1 Copa del Mundo de Clubes, 1 Copa del Rey, 1 Supercopa de Europa y 9 Supercopas de España como espectador in situ. Por la tele han caído más. Y siempre con el señorío que me enseñaron los más grandes: Don Santiago, Don Alfredo, Juanito, Hugo Sánchez, Fernando Martín, Drazen Petrovic, Cristiano... Existen otros madridismos, y quizás mejores, pero el más divertido es éste.

@soymadridista

Sitio Web: www.soymadridista.com
Inicia sesión para enviar comentarios