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Miércoles, 01 Marzo 2017 22:08

RM 3 - 3 LPA: El día que Bale cortó el alambre

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El Madrid llevaba caminando por el alambre mucho, demasiado tiempo. Como hiciera Philippe Petit cruzando de una Torre Gemela a otra hace ya la intemerata de años, el Madrid iba por su alambre pasando de un lado a otro sin darse cuenta de que en una de éstas podía despeñarse. Y lo hizo ante Las Palmas, después de un partido nefasto: nefasto del equipo en general, nefasto en la dirección táctica del encuentro y nefasto en el arbitraje, con dos goles anulados legales a Morata. El liderato de la Liga se escapa, aunque sea provisionalmente, y la imagen exhibida hace que la Liga parezca ahora una quimera. Fue 3-3, con ese arreón final que tanto gusta, pero lo que no puede hacerse es volver a tapar las innumerables lagunas que tiene este equipo, tan escaso de capacidad competiiva como de testiculina cuando la cosa pinta mal.

Gran parte de la culpa de lo sucedido la tiene Gareth Bale. El galés se cortocircuitó nada más empezar la segunda parte y se autoexpulsó en un rifirrafe infantil con Jonathan Viera, que había burreado al Madrid durante la primera parte hasta la extenuación. Porque el Madrid fue una caricatura de equipo en la primera mitad, mecido por el mojo picón canario, que sin decoro ni recato destrozó el ¿entramado? defensivo de Zidane. El técnico francés sigue empeñado en un 4-3-3 que no lleva a nada, menos aún cuando Ronaldo no defiende y Bale lo hace solo hasta que se harta de ser el panoli de los de arriba. Así que cuaquier equipo sabe que si toca, toca y toca acaba desmadejando al Madrid.

Si a eso se añade que Ramos y Marcelo tuvieron uno de esos días tan suyos, tan horribles, la suerte estaba casi echada. Isco adelantó muy pronto al Madrid (que ya llevaba un gol anulado a Morata que era legal) pero se dejó empatar con su habitual desidia al minuto. Y comenzo la exhibición de fútbol tartana, lento, previsible, sin punch, sin remate, sin alma y sin nada. Mientras, entre Viera y Jesé, acompañados por un Prince Boateng que parece tener 10 años menos de los que indica su pasaporte, Las Palmas controlaba el partido a su antojo.

La segunda parte comenzó aún peor: la expulsión idiota de un Bale que perdió los papeles; un penalti canelitoso de Sergio Ramos; otro gol anulado a Morata; una cantada terrorífica de Keylor para el gol de Boateng... De repente la cosa iba 1-3 sin solución de continuidad, con Navas paliando su error en ese tanto amarillo con varias paradas de mérito a todo lo que se tiró Jesé, que fue muchísimo. Los dos goles de Ronaldo en el tramo final, cuando todo parecía perdido, sólo son la enésima muestra de que este Madrid tiene alma. Cuando va perdiendo, al menos. Pero fútbol, lo que se dice fútbol, tiene menos que los Mundiales de Atletismo.

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Miguel Queipo de Llano

Estuve en Ámsterdam 98, París 00, Lisboa 14, Milán 16 y Cardiff 17; y además vi ganar 12 Ligas, 1 Copa del Mundo de Clubes, 1 Copa del Rey, 1 Supercopa de Europa y 9 Supercopas de España como espectador in situ. Por la tele han caído más. Y siempre con el señorío que me enseñaron los más grandes: Don Santiago, Don Alfredo, Juanito, Hugo Sánchez, Fernando Martín, Drazen Petrovic, Cristiano... Existen otros madridismos, y quizás mejores, pero el más divertido es éste.

@soymadridista

Sitio Web: www.soymadridista.com
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